El trabajo de nuestro semillero, pretende remediar un enfoque de la educación perdido por influencias externas e instrumentales de la globalización insertas en las exigencias de un país a un sistema de enseñanza. Se intenta encarar la carencia de capacidades de la educación para crear sus propios modelos efectivos y representativos de enseñanza-aprendizaje, que resulta con la (vergonzosa) búsqueda de modelos pedagógicos capitalistas e instrumentales de otros continentes, reproducir su trabajo, y formar personas según los estándares de otros países. ¿Dónde están los nuestros?
Por eso, nuestro grupo de investigación, entrega una propuesta digna desde sus iniciativas, ya que trabajará como primera medida desde sus marco teórico, la perdida búsqueda de la humanización, la reivindicación del arte y la estética en la academia, y finalmente una búsqueda perenne de la transversalización del conocimiento. Todo pensado, con extremo cuidado, en las capacidades de los estudiantes en los niveles de bachillerato, en el lenguaje como elemento transversal de toda ciencia y toda disciplina, y por último y más importante, en reformar el divorcio del área de Lenguaje o de Lengua Castellana con la estética, dándole ahora un fin educativo que logre unificarlo todo dentro de un saber del hombre.
En esta línea, planteamos que la presente propuesta va encaminada en los recovecos presentes en un los géneros literarios, postulandos como el puente principal para el auto-reconocimiento de todas las capacidades artística del alumno en el aula de clases, dentro de actividades de sensibilización, ejercicio y práctica de escritura,de discurso, de expresión corporal, perfiles de conducta, interiorización y conocimiento de obras literarias canónicas, todas permisibles bajo el ámbito de la indagación o investigación literaria. De éste modo, vendremos a encontrarnos con nosotros mismos, a comunicarnos con nuestro interior, y a expresarlo en toda su lucidez como seres humanos que somos.
El método para cumplir nuestro fin, se enfatiza en el principio fundamental del “no saber” sobre sí mismo y como motivación de auto descubrirse como ser humano, o de convertirse en un hermeneuta de su propio ser. Es fundar un pensamiento en el que “…interpretar el mundo es interpretarse a sí mismo porque la verdad nunca está acabada, que es tarea siempre abierta…”, tambien lo que Foucault llamó como “Hermenéutica del deseo”, un modo de auto interpretación usado para encontrarse consigo mismo, y reconocerse bajo los conceptos de una Paideia (del griego παιδεια, "educación" o "formación"), de una formación humana . Aunque no todo radica en un método procedimental de enseñanza (ya que se ha trabajado arduamente por ello), sino en el enfoque y en la completud de un ejercicio didáctico y pedagógico del mismo. Es decir, que los trabajos no sólo se enriquecen de temas y de teoría como muchos otros, sino que se amplía en los planteamientos y perfiles del pensamiento humano, el desarrollo de un Ser concreto en la vida, el enriquecimiento de un pensamiento crítico y de sospechas intelectuales, y más importantemente, en un quehacer práctico del ejercicio de la lectura, la escritura, la expresión, el goce estético y la reflexión creativa y crítica, no solo de la educación, sino de todo aquello en lo que se desempeña un Ser en la constitución de un ethos pedagógico.
La propuesta, aparte de servir para el goce estético (no como un placer hedónico, si no como un roce con el conocimiento literario), sirve para la búsqueda del ser humano y de una formación humana (individual), y más concretamente sirve para encontrar los caminos perdidos de la humanización. Para ello, es necesario puntualizar, que no planteamos un hombre ni un humano terminado, pero sí la constante e interminable búsqueda que ello implica. Es así cómo el trasegar del individuo sobre el conocimiento, y el cómo emplearlo, está en constante reflexión crítica, y en vistas de una aproximación a la evolución del espíritu propio y el de la comunidad.
De igual modo, y para finalizar, nuestro semillero no pretende (para nada) ser un cúmulo de trabajos reaccionarios, ni una militante actividad rebelde ni una hostil reforma educativa con máscaras agresivas con el sistema educativo nacional presente, sino que, en términos de innovación, pretende superar las limitantes creadas por la decadente disciplina y flaqueza intelectual del hombre colombiano, y sus pensamientos llenos de aspiraciones aceptables y conformistas. Igualmente, no queremos hacer del individuo un ser pasivo, instrumental, ni tampoco un arrogante ser intelectual; sino que, con especial cuidado, formar un ser lleno de identidad, nobleza, de impulsos al desarrollo y la investigación, y un Ser que no se deje manipular por los monstruos desaforados de la mediatización. Para ello, partimos de la premisa que: No es cuestión de aplastar y erradicar en una constante batalla al “sistema”, si no que, con cautela, estar por encima de ella y usarla de una manera debida para fines pedagógicos, humanistas y vitalistas.
Por: Julio Díaz
Por eso, nuestro grupo de investigación, entrega una propuesta digna desde sus iniciativas, ya que trabajará como primera medida desde sus marco teórico, la perdida búsqueda de la humanización, la reivindicación del arte y la estética en la academia, y finalmente una búsqueda perenne de la transversalización del conocimiento. Todo pensado, con extremo cuidado, en las capacidades de los estudiantes en los niveles de bachillerato, en el lenguaje como elemento transversal de toda ciencia y toda disciplina, y por último y más importante, en reformar el divorcio del área de Lenguaje o de Lengua Castellana con la estética, dándole ahora un fin educativo que logre unificarlo todo dentro de un saber del hombre.
En esta línea, planteamos que la presente propuesta va encaminada en los recovecos presentes en un los géneros literarios, postulandos como el puente principal para el auto-reconocimiento de todas las capacidades artística del alumno en el aula de clases, dentro de actividades de sensibilización, ejercicio y práctica de escritura,de discurso, de expresión corporal, perfiles de conducta, interiorización y conocimiento de obras literarias canónicas, todas permisibles bajo el ámbito de la indagación o investigación literaria. De éste modo, vendremos a encontrarnos con nosotros mismos, a comunicarnos con nuestro interior, y a expresarlo en toda su lucidez como seres humanos que somos.
El método para cumplir nuestro fin, se enfatiza en el principio fundamental del “no saber” sobre sí mismo y como motivación de auto descubrirse como ser humano, o de convertirse en un hermeneuta de su propio ser. Es fundar un pensamiento en el que “…interpretar el mundo es interpretarse a sí mismo porque la verdad nunca está acabada, que es tarea siempre abierta…”, tambien lo que Foucault llamó como “Hermenéutica del deseo”, un modo de auto interpretación usado para encontrarse consigo mismo, y reconocerse bajo los conceptos de una Paideia (del griego παιδεια, "educación" o "formación"), de una formación humana . Aunque no todo radica en un método procedimental de enseñanza (ya que se ha trabajado arduamente por ello), sino en el enfoque y en la completud de un ejercicio didáctico y pedagógico del mismo. Es decir, que los trabajos no sólo se enriquecen de temas y de teoría como muchos otros, sino que se amplía en los planteamientos y perfiles del pensamiento humano, el desarrollo de un Ser concreto en la vida, el enriquecimiento de un pensamiento crítico y de sospechas intelectuales, y más importantemente, en un quehacer práctico del ejercicio de la lectura, la escritura, la expresión, el goce estético y la reflexión creativa y crítica, no solo de la educación, sino de todo aquello en lo que se desempeña un Ser en la constitución de un ethos pedagógico.
La propuesta, aparte de servir para el goce estético (no como un placer hedónico, si no como un roce con el conocimiento literario), sirve para la búsqueda del ser humano y de una formación humana (individual), y más concretamente sirve para encontrar los caminos perdidos de la humanización. Para ello, es necesario puntualizar, que no planteamos un hombre ni un humano terminado, pero sí la constante e interminable búsqueda que ello implica. Es así cómo el trasegar del individuo sobre el conocimiento, y el cómo emplearlo, está en constante reflexión crítica, y en vistas de una aproximación a la evolución del espíritu propio y el de la comunidad.
De igual modo, y para finalizar, nuestro semillero no pretende (para nada) ser un cúmulo de trabajos reaccionarios, ni una militante actividad rebelde ni una hostil reforma educativa con máscaras agresivas con el sistema educativo nacional presente, sino que, en términos de innovación, pretende superar las limitantes creadas por la decadente disciplina y flaqueza intelectual del hombre colombiano, y sus pensamientos llenos de aspiraciones aceptables y conformistas. Igualmente, no queremos hacer del individuo un ser pasivo, instrumental, ni tampoco un arrogante ser intelectual; sino que, con especial cuidado, formar un ser lleno de identidad, nobleza, de impulsos al desarrollo y la investigación, y un Ser que no se deje manipular por los monstruos desaforados de la mediatización. Para ello, partimos de la premisa que: No es cuestión de aplastar y erradicar en una constante batalla al “sistema”, si no que, con cautela, estar por encima de ella y usarla de una manera debida para fines pedagógicos, humanistas y vitalistas.
Por: Julio Díaz
Co-fundador/Representante.